¿Qué está más sucio en Jalisco: el agua o la política? Difícil de responder a esta pregunta, porque nunca habíamos tenido un agua de tan mala calidad y aun así me atrevería a decir que las decisiones políticas están más contaminadas que el agua.Se puede estar o no de acuerdo con las consignas de las marchas, como el planteamiento de que el agua se privatizaría si el acueducto sustituto se construye con el esquema CRMO (Construcción, Reparación, Mantenimiento y Operación); que se va a sacar más agua de Chapala si se hace esta obra; que se está concesionando el agua a una empresa israelí o, más aún, que algo tiene que ver el problema del agua en Guadalajara con el sionismo. Algunas cosas tienen que ver con falta de información, otras son simplemente absurdas, pero la consigna y exigencia ciudadana es clara: queremos agua limpia. Es un derecho ciudadano y una obligación del Estado. Y el Estado no es solo el gobierno de Jalisco, incluye a los tres niveles de gobierno, cada uno en su responsabilidad constitucional, y por supuesto al Congreso de Jalisco.Tras los actos violentos de las manifestaciones de este domingo ha quedado en evidencia que a los partidos y a la clase política jalisciense les importa más quién tiene la culpa que resolver el problema. No sé quién mandó a los porros a la marcha; Morena dice que MC y MC dice que Morena. Lo cierto es que ninguno de los dos ha dicho qué van a hacer mañana para resolver el problema del agua, porque ambos están más preocupados por la elección del próximo año.Nada ha contaminado más el agua en Guadalajara que la política. Los dos partidos nos van a decir que quieren lo mejor para la ciudad. Según los naranjas basta que los de Morena den su voto en el Congreso para que haya agua limpia, y según los de Morena cuando ellos ganen todo se arreglará como por arte de magia, pues vendrá la Presidenta Sheinbaum a salvarnos. Las dos cosas son más falsas que un billete de tres pesos. Las soluciones no son simples ni de corto plazo. Si el gobierno federal no tiene dinero hoy, tampoco lo tendrá dentro de un año. Si los que nos mintieron el sexenio pasado diciendo que el problema del agua de Guadalajara estaba resuelto para los próximos 50 años están ahora en el gobierno de Lemus, ¿cuál es la garantía de que nos dicen la verdad?Lo único cierto es que estos dos partidos, como antes lo hicieron PRI, PAN y PRD, han antepuesto siempre su interés político a la solución de problemas de agua para la ciudad. ¿Por qué habríamos de creerles que ahora es distinto? Toca a los partidos demostrar a los ciudadanos, a esos que ambos dicen aplaudir por salir a manifestarse, que son capaces de ponerse de acuerdo por el bien de la ciudad. Todo lo demás es saliva, saliva contaminada.