Resulta habitual observar a comensales que, ante una capa brillante de aceite sobre su pizza, deciden secarla de inmediato. Descubrir si este simple hábito con una servilleta realmente impacta la salud o es solo un mito urbano resulta fundamental para mejorar la alimentación actual.La escena es un clásico en cualquier pizzería. Un comensal recibe su plato, toma un papel absorbente y presiona suavemente la superficie antes de dar el primer bocado.Durante años, esta práctica ha dividido a los amantes de la gastronomía. Mientras algunos lo consideran un sacrilegio culinario, otros lo defienden como una estrategia para cuidar la figura.Para resolver este debate, expertos en nutrición han analizado los lípidos que flotan sobre el queso. La respuesta respaldada por los datos es que la técnica sí funciona.Un análisis de la entidad investigadora Labdoor Magazine demostró que retirar este exceso de aceite tiene un impacto medible. No es una simple ilusión óptica para calmar la conciencia.Al aplicar la servilleta correctamente, se extraen entre 3.5 y 4.5 gramos de grasa por rebanada. Esta cantidad proviene de los embutidos curados y lácteos fundidos.En términos energéticos, esta acción se traduce en un ahorro de entre 35 y 40 calorías por porción. Aunque parezca una cifra menor, el efecto acumulativo es sorprendente.Si un consumidor promedio realiza este ritual durante un año, evitaría la ingesta de más de 6 mil 600 calorías. Esto equivale a prevenir el aumento de casi un kilogramo de peso.El presentador Ted Allen, mediante sus investigaciones en Food Network, corroboró estos hallazgos. Sus pruebas mostraron visualmente la cantidad de aceite que el cuerpo deja de procesar.Lo importante para los médicos no es solo la reducción calórica, sino el tipo de lípidos evitados. Este líquido está compuesto por grasas saturadas, cuyo exceso afecta la salud cardiovascular.En estilos de preparación muy cargados, como la tradicional pizza de Nueva York, la acumulación de aceite es más notoria. En estos casos, el papel absorbente resulta aún más efectivo.Sin embargo, los expertos advierten que la técnica debe ejecutarse con cuidado. Presionar con demasiada fuerza puede arruinar la experiencia al retirar la salsa o los ingredientes principales.El método recomendado consiste en posar la servilleta ligeramente sobre la superficie, permitiendo que la capilaridad del papel actúe. Un toque suave es suficiente para atrapar el aceite.Para quienes prefieren no alterar la textura de su comida, existen alternativas preventivas. Elegir ingredientes como pollo magro o vegetales en lugar de embutidos reduce la necesidad del truco.En conclusión, secar la superficie de este platillo es una herramienta dietética comprobada. Representa un pequeño esfuerzo que, sostenido en el tiempo, ofrece beneficios reales sin sacrificar el placer.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA