Sábado, 20 de Junio 2026
Estilo |

Glutatión: ¿Beneficio real o estafa? La verdad sobre el suplemento

Esto debes saber del suplemento alimenticio que está ganando popularidad en redes

Por: Oscar Eduardo Bravo Gutiérrez

Expertos advierten sobre el consumo de este suplemento que se ha vuelto popular en redes sociales. ESPECIAL / UNSPLASH Natali Hordiiuk

Expertos advierten sobre el consumo de este suplemento que se ha vuelto popular en redes sociales. ESPECIAL / UNSPLASH Natali Hordiiuk

El glutatión se ha posicionado como el suplemento estrella en redes sociales, prometiendo desde frenar el envejecimiento hasta curar enfermedades complejas. Sin embargo, la comunidad médica advierte sobre la falta de evidencia científica que respalde estos beneficios, planteando dudas sobre si es una inversión en salud o un engaño comercial.

La popularidad de este antioxidante ha crecido de manera notable durante el último año. Los consumidores acuden a farmacias y tiendas en línea buscando cápsulas y polvos que prometen desintoxicar el organismo y mejorar el sistema inmunológico de forma rápida.

A pesar del entusiasmo del público general, diversos especialistas en nutrición y bioquímica señalan que la realidad clínica difiere de la narrativa publicitaria actual. El cuerpo humano produce esta molécula de manera natural y constante en el hígado, utilizando para ello tres aminoácidos básicos que se obtienen de la dieta: el ácido glutámico, la glicina y la cisteína.

El problema principal que señalan los investigadores radica en la forma en que el organismo procesa estos suplementos cuando se administran por vía oral. Los estudios farmacológicos demuestran que las pastillas de este compuesto se destruyen casi por completo en el tracto digestivo mucho antes de poder llegar al torrente sanguíneo del paciente.

La barrera de la absorción digestiva

Al ingresar al estómago, los ácidos gástricos y las enzimas digestivas descomponen rápidamente la estructura molecular del suplemento ingerido. Esto significa que la cantidad real del antioxidante que logra absorberse intacto y llegar a las células es mínima, haciendo que el consumo oral sea una estrategia ineficiente desde el punto de vista médico.

Expertos en la materia, como la dietista Rita Simorra, han reiterado en diversas intervenciones públicas que no existe demostración clínica de que ingerir estas cápsulas genere un beneficio tangible. La recomendación médica generalizada se inclina hacia mantener una alimentación equilibrada en lugar de depender de productos comerciales que carecen de aval científico.

Para elevar los niveles de esta sustancia en el cuerpo de manera efectiva, la ciencia sugiere consumir alimentos específicos que actúen como precursores naturales del compuesto. Productos cotidianos como el brócoli, el ajo, la cebolla y las proteínas magras proporcionan los componentes exactos para que el hígado sintetice la molécula por sí mismo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en Estados Unidos no regula estos productos dietéticos con el mismo rigor analítico que aplica a los medicamentos tradicionales. Esta falta de control estricto permite que muchas marcas utilicen etiquetas atractivas con afirmaciones de salud ambiguas o directamente no comprobadas por laboratorios independientes.

Promesas sin respaldo y riesgos para el consumidor

El mercado del bienestar ha atribuido a este tripéptido propiedades que van desde el blanqueamiento estético de la piel hasta la prevención del deterioro cognitivo. Ninguna de estas afirmaciones cuenta actualmente con el respaldo de ensayos clínicos a gran escala, doble ciego y controlados con placebo que exige la medicina moderna.

En plataformas digitales de alcance masivo como TikTok e Instagram, cientos de creadores de contenido promocionan marcas específicas sin revelar claramente los intereses económicos detrás de sus recomendaciones. Esta práctica publicitaria genera una percepción distorsionada sobre la verdadera utilidad médica del producto, afectando especialmente las decisiones de compra entre los usuarios más jóvenes.

Algunas empresas del sector han llegado al extremo de sugerir que el compuesto puede tratar condiciones complejas del neurodesarrollo o enfermedades crónicas en adultos. Diversas organizaciones de salud han calificado estas prácticas comerciales como peligrosas, ya que pueden alejar a los pacientes de los tratamientos médicos convencionales que sí están basados en evidencia comprobable.

La comercialización de versiones intravenosas del antioxidante también ha ganado terreno en clínicas estéticas y centros de bienestar urbano durante los últimos meses. Aunque la administración directa en vena evita el obstáculo del tracto digestivo, los médicos advierten sobre posibles efectos secundarios, incluyendo reacciones alérgicas, toxicidad hepática y complicaciones renales.

Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.

***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp***

OB

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones