El cielo volverá a regalar uno de los fenómenos astronómicos más curiosos del año, el llamado Día Sin Sombra, un evento que suele sorprender tanto a aficionados de la astronomía como a quienes lo observan por casualidad en calles, plazas o patios.Durante este fenómeno, el Sol alcanza su punto más alto en el cielo y se coloca prácticamente en posición vertical sobre ciertas regiones del planeta. Como consecuencia, los objetos colocados de manera perpendicular al suelo —como postes, árboles, edificios o incluso las personas— proyectan una sombra mínima o, en algunos casos, parecen no proyectarla.Este espectáculo natural puede apreciarse en distintas zonas de México cercanas al Trópico de Cáncer, y cada año genera gran interés por el impactante efecto visual que produce.El fenómeno ocurre cuando el Sol pasa exactamente por el cenit, es decir, el punto más alto del cielo justo sobre la cabeza del observador. En ese momento, los rayos solares inciden de forma perpendicular sobre la superficie terrestre. Debido a este ángulo de 90 grados, las sombras de objetos verticales se reducen drásticamente o desaparecen por unos instantes.Este evento también es conocido como “paso cenital del Sol” y solo puede ocurrir en regiones ubicadas entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio, la franja del planeta donde el astro puede colocarse exactamente sobre la vertical.Desde el punto de vista astronómico, este fenómeno está relacionado con la inclinación del eje terrestre —aproximadamente 23.5 grados— y con el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol. Las fechas exactas varían dependiendo de la latitud de cada ciudad. Mientras más al sur o más al norte se encuentre una localidad dentro de la franja tropical, distinta será la fecha del paso cenital.En el caso de la Ciudad de México, se estima que el fenómeno ocurra entre el 17 y el 18 de mayo de 2026. En otras entidades del país, especialmente en el centro y sureste, se prevé que pueda observarse entre el 19 y el 23 de mayo, aunque la fecha exacta dependerá de la ubicación geográfica precisa.Ciudades como Mérida, Cancún, Villahermosa o Tuxtla Gutiérrez suelen registrar este fenómeno en fechas distintas debido a su cercanía con el Trópico de Cáncer. Conforme se acerque la fecha, observatorios astronómicos y especialistas podrán determinar con mayor precisión la hora exacta en la que el Sol alcanzará el cenit en cada región.Aunque no se requiere equipo especial para notar la desaparición de las sombras, sí es importante tomar precauciones. Los expertos recomiendan no mirar directamente al Sol, ya que la radiación solar puede dañar la vista incluso en pocos segundos.Para observar el efecto, basta con colocar un objeto vertical —como una botella, un lápiz o un palo— sobre una superficie plana y esperar el momento en que la sombra se reduzca al mínimo. Este fenómeno también suele ser aprovechado por fotógrafos, científicos y curiosos para documentar el comportamiento de la luz solar y entender mejor la relación entre la Tierra y el Sol.El paso cenital del Sol no solo es un espectáculo visual; también tuvo relevancia histórica. Civilizaciones antiguas como los mayas utilizaron este tipo de alineaciones solares para construir calendarios, orientar templos y planificar ciclos agrícolas. En sitios arqueológicos de México y Centroamérica, algunos edificios fueron diseñados para interactuar con la luz solar durante eventos astronómicos como equinoccios, solsticios y pasos cenitales.Así, el Día Sin Sombra no solo ofrece una curiosa postal para quienes lo observan, sino también una oportunidad para recordar cómo distintas culturas entendieron el cielo mucho antes de la tecnología moderna. Con información de SUNTG