Calentar tu comida diaria podría estar exponiéndote a bacterias peligrosas si ignoras la higiene de tu electrodoméstico. Aunque creas que el calor elimina todo, los expertos advierten que tu microondas necesita una desinfección constante para proteger tu salud y evitar malos olores. Descubre cada cuánto debes limpiarlo.El microondas es uno de los aparatos más utilizados en las cocinas modernas, facilitando la vida diaria al calentar y descongelar alimentos en minutos. Sin embargo, esta misma frecuencia de uso lo convierte en un foco silencioso de contaminación cruzada.Un reciente estudio español demostró que las altas temperaturas generadas por este electrodoméstico no son suficientes para erradicar por completo los microorganismos. De hecho, los derrames y salpicaduras crean un ambiente ideal para la proliferación de patógenos.Entre las bacterias más comunes que pueden sobrevivir en estas condiciones se encuentran la Salmonella y la Escherichia coli. Ambas son responsables de graves enfermedades gastrointestinales que pueden afectar a cualquier miembro de la familia tras consumir alimentos contaminados.El doctor Gerardo González Rocha, académico de la Universidad de Concepción (UdeC), señala que la limpieza frecuente es vital para evitar riesgos. El experto recomienda utilizar soluciones de alcohol, cloro o agua jabonosa para asegurar una desinfección adecuada del interior.La periodicidad con la que debes asear este aparato depende directamente de tus hábitos de consumo y del tipo de alimentos que proceses. No es lo mismo calentar un café matutino que preparar cenas completas todos los días.Briana Short, presidenta de la empresa especializada Caliber Cleaning, sugiere una regla básica para los hogares promedio. Si utilizas el microondas diariamente, la limpieza interior debe realizarse al menos una vez por semana para evitar la acumulación de grasa.Por otro lado, si el uso es esporádico o se limita a un par de veces por semana, el mantenimiento puede espaciarse un poco más. En estos casos, una limpieza superficial cada quince días será suficiente para mantener a raya los gérmenes.No obstante, el mantenimiento semanal no exime de un cuidado más exhaustivo a largo plazo para garantizar el funcionamiento del equipo. La especialista Iris Rodríguez, gerente de operaciones de TLC Cleaning, enfatiza la necesidad de ir un paso más allá.La experta recomienda programar una limpieza profunda y detallada al menos una vez al mes. Esto incluye retirar el plato giratorio, lavar las gomas de la puerta y desinfectar cuidadosamente las rejillas de ventilación.Para quienes prefieren evitar los químicos agresivos en las áreas donde preparan su comida, existen alternativas ecológicas altamente efectivas. El vinagre blanco, por ejemplo, actúa como un desengrasante y desinfectante natural que neutraliza los olores persistentes.El método es sumamente sencillo: basta con calentar una mezcla de agua y vinagre en un recipiente apto durante cinco minutos. El vapor generado ablandará la suciedad incrustada, permitiendo retirarla fácilmente con un paño de microfibra limpio.Otra opción muy popular y económica es el uso de bicarbonato de sodio para tratar las manchas más rebeldes. Formar una pasta con agua y aplicarla sobre los restos de comida quemada facilitará su remoción sin rayar las paredes del electrodoméstico.Es fundamental recordar que el aparato siempre debe estar desenchufado antes de comenzar cualquier proceso de fregado manual por motivos de seguridad. Además, se debe evitar estrictamente el uso de esponjas metálicas que puedan dañar el recubrimiento interior.Mantener este electrodoméstico impecable no solo garantiza la inocuidad de tus alimentos, sino que también prolonga significativamente su vida útil. Un microondas limpio funciona de manera más eficiente, ahorrando energía y protegiendo la salud integral de tu hogar.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA