¿Te preocupa tu perrito y su salud emocional? En más de 84% de los perros domésticos se presentan cotidianamente signos de ansiedad, de acuerdo a un estudio elaborado por la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de Texas A&M. La revista Veterinary Research Communications publicó los resultados y éstos revelan que la vida moderna puede ser el origen de un constante estrés para nuestras mascotas, afectando su bienestar emocional de manera significativa y mucho más extendido de lo que se creía hasta ahora.En el análisis se incluyeron 45 mil 517 perros inscritos por sus tutores para el Proyecto de Envejecimiento Canina, una de las bases más consolidadas y amplias sobre la salud animal en Estados Unidos. Mediante un cuestionario, los propietarios informaron acerca de comportamientos como la ansiedad y miedo en sus mascotas.El 91% de los perros evaluados mostró al menos síntomas de ansiedad y temor; si bien estos análisis excluyeron miedos específicos a la higiene, como el baño y el corte de uñas.El estudio demostró que el principal factor de las ansiedades caninas es el contacto con personas desconocidas, la presencia e interacción con otros perros, la molestia por los ruidos intensos como la explosión de cohetes y cambios en el entorno. Los síntomas más frecuentes en los perros incluyen: temblor, llorar, parálisis temporal, intentos de huida o de esconderse, y posturas corporales retraídas como agacharse o mantener la cola entre las patas durante periodos prolongados.El miedo y la ansiedad forman parte de las reacciones naturales de los perros ante situaciones que perciben como amenazantes; sin embargo, cuando estos episodios se vuelven frecuentes o prolongados, pueden impactar de manera importante su salud física y emocional.Especialistas advierten que el estrés intenso en las mascotas puede desencadenar conductas destructivas, episodios de desesperación e incluso autolesiones. En casos más severos, algunos perros llegan a reaccionar de manera extrema durante tormentas, ruidos fuertes u otros estímulos que les generan temor, intentando escapar o buscar refugio de forma desesperada.Cuando el nivel de ansiedad alcanza ese punto, el manejo para las familias puede complicarse considerablemente, además de que el bienestar y la recuperación del animal pueden verse afectados.Si estos comportamientos persisten o se intensifican es necesario que el acompañante del perro acuda con un veterinario, que lo podrá guiar sobre terapias conductuales, cambios en el entorno, y en caso de ser necesario, tratamiento médico.CA