Miércoles, 08 de Julio 2026

“No tengo miedo”: el tapatío que ilumina la oscuridad

Yago Andreu interpreta a “Felipe”, un niño secuestrado cuya amistad con “Miguel” se convierte en el corazón de la nueva serie de Netflix

Por: El Informador

Yago Andreu y Aldo Emiliano Navarro construyen el corazón emocional de la serie a través de una amistad que desafía el miedo. CORTESÍA

Yago Andreu y Aldo Emiliano Navarro construyen el corazón emocional de la serie a través de una amistad que desafía el miedo. CORTESÍA

Un agujero oculto en medio de un cafetal es el punto de partida de una historia donde el miedo deja de pertenecer al terreno de los fantasmas para instalarse en el mundo de los adultos. En “No tengo miedo”, la nueva serie mexicana de Netflix, el horror surge cuando un niño descubre que la amenaza no proviene de criaturas sobrenaturales, sino de las personas en quienes más confiaba.

La producción, que llega a la plataforma hoy, 8 de julio, adapta la novela “Io non ho paura”, del escritor italiano Niccolò Ammaniti, publicada en 2001 y llevada al cine dos años después por Gabriele Salvatores. Ahora, la historia se traslada al México rural de 1986 bajo la dirección de Ernesto Contreras, Alba Gil y Alejandro Zuno, en una miniserie de ocho episodios protagonizada por Luis Alberti, Fátima Molina, Humberto Busto, Fernando Cuautle, Yoshira Escárrega, Nora Huerta, Aldo Emiliano Navarro y el joven actor tapatío Yago Andreu, quien da vida a “Felipe”.

La historia sigue a “Miguel”, un niño de diez años cuya vida cambia cuando descubre, al fondo de un hoyo escondido, a “Felipe”, un menor secuestrado al que primero cree un fantasma. Entre ambos surge una amistad secreta que termina por revelar un entramado de violencia, pobreza y traición que alcanza a los propios adultos del pueblo. 

Para Yago Andreu, el personaje llamó su atención desde el primer acercamiento al proyecto. “Mi mamá y yo mandamos un video en el que tenía que contar una leyenda. Después me enviaron el casting y empezamos a leerlo juntos y me di cuenta de que se trataba de un niño que ha sido secuestrado. Desde ese momento me pareció un personaje muy padre”, recuerda el joven actor, en entrevista con EL INFORMADOR.

La audición también representó un reto inesperado. El actor debía interpretar una escena de profundo dolor y conseguir el llanto frente a la cámara. “Hubo un momento en que le dije a mi mamá: ‘Ya no quiero llorar’. Ella me decía: ‘Tú puedes, hijo’. Me ayudaba a imaginar distintas cosas y poco a poco empezaba a emocionarme”.

Durante ese proceso conoció a Aldo Emiliano Navarro, quien interpreta a “Miguel”. Aunque apenas coincidieron durante el callback, ambos construyeron una relación que terminaría reflejándose en pantalla. Esa cercanía se convirtió en uno de los pilares emocionales de la serie. “Él también es de Guadalajara, igual que yo, y desde el primer momento nos entendimos muy bien. Hablábamos de todo y enseguida sentimos mucha confianza. Cuando terminé el callback me sentí muy cómodo. Sentía que sí éramos amigos, como si nos conociéramos desde antes. Había una conexión muy bonita”.

Aunque “Felipe” permanece cautivo durante buena parte de la historia, Yago Andreu encontró en él una fortaleza que fue más allá de las circunstancias que enfrenta. “Lo que más me gustó de ‘Felipe’ fue que, aunque estuviera en el hoyo, siempre se portó muy valiente. A pesar de estar solo, enfermo y sin comer, sigue adelante. También me gusta que ame tanto el futbol y que quiera mucho a sus papás. Nunca quiere perderse un partido, siempre quiere saber los resultados. Estando en el hoyo nadie puede contarle qué pasó hasta que llega ‘Miguel’ y nace esa amistad tan bonita”.

Para el actor, ese vínculo entre ambos niños constituye el corazón del relato. “Eso fue algo que disfruté muchísimo de mi personaje: la amistad entre ‘Felipe’ y ‘Miguel’”.

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La vida detrás de cámaras

A pesar de la dureza de la historia, el ambiente de filmación distó mucho de la tensión que se observa en pantalla. Gran parte del rodaje se realizó en Xalapa, Veracruz, donde el elenco infantil encontró espacios para convivir entre toma y toma. “Aunque hubiera escenas muy oscuras, siempre había alguien acompañándome. Cuando salía del set nos poníamos a platicar. Si no estaban los niños, estaba el crew”, dice Yago. “También me sacaban conversación, nos reíamos de algo que hubiera pasado o de alguna ocurrencia. Nunca fue difícil salir de una escena triste y quedarme con ese sentimiento todo el tiempo. Siempre tenía compañía y la compañía lo es todo”.

La convivencia también permitió que los días de trabajo conservaran algo del espíritu propio de la infancia. “Un día normal era despertarse, subir a la camioneta, llegar al set y empezar a trabajar. Yo pasé la mayor parte del tiempo en el hoyo, así que me tocó trabajar mucho más con Aldo. Siempre encontrábamos algo con qué divertirnos. Jugábamos con el agua como si fueran pistolas y cualquier cosa terminaba convirtiéndose en un juego”.

El rodaje significó, además, el primer viaje de Yago Andreu a Veracruz. “Era la primera vez que iba a Xalapa y la disfruté muchísimo. Me encantaron las cascadas, la biodiversidad y todo lo que hay allá. Cada cierto tiempo organizábamos algún plan para salir a conocer. Íbamos a las cascadas, a Xico o a otros lugares. Siempre encontrábamos una forma de divertirnos”.

Aunque la serie incorpora elementos de suspenso y terror, el joven actor considera que el miedo funciona como un vehículo para hablar de otros temas mucho más profundos; más que apoyarse en sobresaltos o criaturas sobrenaturales, la serie coloca el foco sobre la pérdida de la inocencia y el descubrimiento de que los mayores peligros pueden esconderse dentro del propio mundo adulto. Aun así, la historia encuentra un espacio para la esperanza. 

“Es triste porque la pobreza puede llevar a las personas a hacer cosas muy feas. También es muy duro pensar que puedan fallarte tu papá, tu mamá, un hermano, un tío, un abuelo o incluso tu mejor amigo”, dice el actor. 

“Pero justamente ahí aparece la amistad y la inocencia de los niños. ‘Miguel’ y ‘Felipe’ se hacen muy amigos. A pesar de todo lo que ocurre y de la situación tan extrema en la que viven, ‘Miguel’ quiere sacar a ‘Felipe’ de ahí. Eso representa la amistad. Creo que ese es uno de los mensajes más bonitos de la serie”, finaliza.

CT

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