A pesar del fracaso en taquilla de "Digger", la nueva película de Alejandro González Iñárritu, el director mexicano reveló que no se arrepiente y defiende con firmeza el mensaje que busca evocar el filme que ha desatado una ola de controversia. La película Digger, protagonizada por Tom Cruise, recaudó apenas 8 millones de dólares durante su primer fin de semana en Norteamérica. Este tropiezo representa el peor estreno para el actor en 19 años.El proyecto, respaldado por Warner Bros., contó con un presupuesto estimado entre 160 y 180 millones de dólares. Las cifras iniciales anticipan pérdidas millonarias para el estudio en un año complicado.Alejandro González Iñárritu enfrentó la polémica y rompió el silencio con el New York Timessobre la recepción de su obra. El cineasta admitió que el filme "no es perfecto", pero celebró que genere debate."Prefiero eso a la bienvenida tibia", sentenció el ganador del Oscar. Para él, el propósito fundamental del cine es iniciar una conversación y ofrecer narrativas fuera de lo común.Aunque la sátira ecológica tuvo un 71% de aprobación en el público general en Rotten Tomatoes, la crítica especializada fue mucho más dura.El director concluyó que no todos los espectadores buscan este tipo de provocación. "Esto no es como un helado", bromeó, asumiendo con madurez el costo de apostar por un cine diferente.La trama narra la historia del multimillonario Digger Rockwell (interpretado por el aclamado actor Tom Cruise), que ha dedicado su vida a construir un imperio petrolero que le ha dejado una formidable fortuna. De pronto, la trama da un giro que cambia su lujosa y cómoda vida cuando su empresa es la causante de un desastre ecológico. Irónicamente, Digger podría ser el salvador de la catástrofe cuando él mismo decide solucionarlo adentrándose en una aventura de sobresaltos para lograrlo. Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.AS