La duda sobre si es legal o no meter comida a salas de cine es una de las inquietudes más mitoteadas en México. Con los últimos estrenos en taquilla, es normal que los asistentes busquen ahorrar dinero, más si se trata de los carísimos antojitos que se venden en la dulcería, sin embargo, ¿es legal? Esto respondió la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Ante la ola de desinformación en redes sociales, la Profeco ha decidido poner fin a los rumores y aclarar exactamente qué dicta la normativa vigente. La respuesta oficial de la dependencia seguramente sorprenderá a todos aquellos que acostumbran esconder sus botanas en mochilas o bolsas antes de entrar a la sala.De acuerdo con las autoridades de protección al consumidor, asistir a una función cinematográfica representa una relación comercial estrictamente entre dos entidades privadas. Esto significa que el espectador, al momento de adquirir su entrada, acepta implícitamente un contrato de adhesión con la empresa de entretenimiento.Por lo tanto, no es ilegal que el cine te prohíba ingresar con alimentos propios adquiridos fuera de sus instalaciones. Las grandes cadenas tienen el pleno derecho de reservarse esta condición de admisión, ya que sus políticas internas están diseñadas para sostener su modelo de negocio principal, que incluye la dulcería.Sin embargo, Iván Escalante, titular de la procuraduría subrayó un detalle crucial: lo que sí constituiría una falta grave es que te obliguen a consumir sus productos. El simple hecho de pagar tu entrada te da derecho a ver la película, pero no te condiciona bajo ninguna circunstancia a comprar en sus mostradores.Este fin de semana, ciudadanos de todo el país llenarán los pasillos de complejos populares como Cinépolis y Cinemex. La demanda de boletos está por los cielos, y las filas para comprar palomitas prometen ser kilométricas en las horas pico de mayor afluencia.Películas de alto perfil como “Super Mario Galaxy”, “Hoppers” y “Boda Sangrienta 2” son el principal atractivo de la temporada. Por ello, resulta vital conocer a fondo tus derechos como consumidor antes de llegar a la taquilla y enfrentarte a una posible revisión de tus pertenencias por parte del personal.Si decides ignorar las reglas y llevar tus propios dulces, corres el riesgo inminente de que los empleados te nieguen el acceso a la función. Para evitar contratiempos y garantizar una experiencia mínimamente buena, sigue estos sencillos puntos y concéntrate únicamente en disfrutar la magia del séptimo arte sin preocupaciones innecesarias:Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.AO