El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reforzó durante 2026 sus mecanismos de vigilancia fiscal con auditorías más dirigidas y apoyadas en análisis de riesgo e inteligencia de datos.Luego de concluir el periodo de declaraciones anuales, la autoridad tributaria concentra durante mayo la revisión de posibles irregularidades mediante cruces de información financiera, movimientos bancarios, operaciones de comercio exterior y datos provenientes de plataformas digitales. Estas acciones pueden derivar en auditorías electrónicas, solicitudes de información y revisiones más detalladas para contribuyentes considerados de riesgo.El organismo fiscal identificó una serie de conductas que incrementan la probabilidad de ser sujeto a revisión, tanto para personas físicas como empresas.Entre las principales señales detectadas por la autoridad se encuentran:Como parte del Plan Maestro 2026, el SAT busca aplicar revisiones más específicas y focalizadas, priorizando contribuyentes donde existan indicios concretos de inconsistencias fiscales.La estrategia contempla auditorías integrales cuando sea necesario, así como requerimientos puntuales basados en hallazgos obtenidos mediante herramientas de análisis de datos y cruces automatizados de información.Ante el endurecimiento de la fiscalización, especialistas y autoridades recomiendan a contribuyentes mantener en orden su información contable y fiscal para reducir riesgos de observaciones o sanciones.Entre las principales recomendaciones destacan:El SAT advirtió que las revisiones continuarán fortaleciéndose durante el año con apoyo de herramientas tecnológicas y análisis automatizados para detectar posibles evasiones o inconsistencias fiscales. EE