Martes, 08 de Septiembre 2026

¿Por qué las tandas son el PEOR método de ahorro? Esto dicen los expertos

Especialistas en finanzas personales advierten sobre los riesgos de participar en este método tan popular

Por: Judith Montserrat Martínez Orozco

Conoce los riesgos de la inflación y las mejores alternativas para proteger tu dinero. ESPECIAL/PIXABAY

Conoce los riesgos de la inflación y las mejores alternativas para proteger tu dinero. ESPECIAL/PIXABAY

Participar en una tanda parece la solución rápida para juntar efectivo en México, pero hoy tu capital está en grave riesgo. La inflación silenciosa devora tus ahorros mes a mes, convirtiendo esta arraigada tradición en una trampa financiera. Descubre por qué los expertos urgen abandonar esta práctica informal inmediatamente.

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Aunque organizar estos grupos de aportación mutua es una práctica sumamente común entre familias y compañeros de trabajo, la realidad económica actual exige métodos más sofisticados. Especialistas en finanzas personales coinciden en una premisa fundamental: este sistema es, en la actualidad, una de las peores maneras de intentar guardar dinero. La falta de regulación, la ausencia de rendimientos y la vulnerabilidad ante imprevistos hacen que el esfuerzo de los participantes termine siendo contraproducente para su propia estabilidad económica a mediano y largo plazo.

El enemigo invisible: ¿Por qué tu dinero pierde valor real?

El principal inconveniente de este esquema informal aparece de forma contundente cuando las personas reciben los últimos números de un ciclo que dura varios meses. Durante este periodo de espera, entra en juego un factor macroeconómico implacable que reduce el poder adquisitivo: el aumento generalizado de los precios. Quien recibe su dinero al final del ciclo obtiene exactamente la misma cantidad nominal que aportó, pero con una capacidad de compra significativamente menor debido al impacto directo del encarecimiento de productos y servicios básicos.

Además de la pérdida de valor adquisitivo, existe un riesgo operativo altísimo que ninguna tanda puede mitigar por completo. Al operar estrictamente en la informalidad y basarse únicamente en la confianza interpersonal, no existe ningún respaldo legal ni garantía institucional que proteja el capital si el organizador o algún participante decide incumplir con sus cuotas. Esta desprotección total contrasta drásticamente con los instrumentos financieros formales, los cuales cuentan con seguros de depósito y regulaciones estrictas diseñadas específicamente para salvaguardar el patrimonio de los ahorradores ante cualquier eventualidad.

     

La perspectiva desde el Pequeño Cerdo Capitalista

Sofía Macías, reconocida experta en educación financiera y autora del exitoso libro Pequeño Cerdo Capitalista, considera que es urgente transformar nuestra mentalidad respecto a la acumulación de capital. La especialista advierte que, si bien estos grupos informales obligan a las personas a separar una parte de su ingreso, los riesgos asumidos superan con creces el supuesto beneficio de la disciplina forzada. Para ella, el verdadero reto no es solo guardar el dinero debajo del colchón o entregarlo a un conocido, sino ponerlo a trabajar mediante mecanismos eficientes que generen rendimientos reales.

Este fenómeno está profundamente ligado a la cultura financiera del país, donde los ciudadanos han demostrado ser grandes aficionados al uso del dinero en efectivo, relegando a un segundo plano las tarjetas y las transferencias electrónicas. Sin embargo, esta preferencia por el dinero físico y los tratos informales limita severamente el crecimiento patrimonial de las familias. Al mantener el dinero fuera del sistema financiero formal, los usuarios se pierden la oportunidad de generar un historial crediticio positivo y de acceder a tasas de interés que, como mínimo, logren empatar o superar los niveles inflacionarios anuales.

     

Alternativas seguras: Tips para un ahorro inteligente

Entonces, ¿qué opciones existen para lograr esa misma disciplina sin exponer el capital a la depreciación y al riesgo de impago? La respuesta de los expertos radica en la automatización y el uso de la tecnología bancaria actual. La recomendación principal consiste en replicar el rigor de las cuotas periódicas mediante aportaciones automáticas programadas desde la aplicación móvil de tu banco. La idea central es establecer una cantidad fija que se transfiera de manera periódica desde una cuenta de nómina hacia un instrumento de inversión seguro, eliminando la tentación de gastar ese dinero.

Tips rápidos para transicionar al ahorro formal:

  • Automatiza tus finanzas: Configura transferencias recurrentes el mismo día que recibes tu quincena. 
  • Busca rendimientos diarios: Utiliza cuentas a la vista que ofrezcan tasas de interés por encima de la inflación. 
  • Diversifica tus plazos: Combina liquidez inmediata con pagarés a 28 o 90 días para maximizar ganancias. 
  • Verifica la regulación: Asegúrate de que la institución esté avalada por las autoridades financieras correspondientes.

Dar el salto de la informalidad a los instrumentos regulados es el primer gran paso para garantizar la salud financiera personal y familiar. Abandonar las tandas no significa dejar de ahorrar, sino evolucionar hacia métodos que verdaderamente respeten y multipliquen el esfuerzo de tu trabajo diario. Al final del día, proteger tu dinero contra la depreciación y asegurar su crecimiento constante es la única estrategia viable para construir un patrimonio sólido, resiliente y preparado para los desafíos económicos del futuro.

JM

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