Comprar con un clic o desde una aplicación facilita el consumo, pero también puede llevar a gastar por encima de las posibilidades económicas. Ante eso, la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) y la Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) explican que las emociones, las presiones sociales y la falta de planificación pueden impulsar compras que terminan afectando las finanzas.El tema forma parte de la edición de septiembre de 2026 de la Revista del Consumidor, en la sección Cuida tu dinero, donde se plantea la importancia de reconocer los factores que pueden llevar al sobreconsumo y establecer límites para mantener unas finanzas estables.De acuerdo el documento publicado por la Profeco, el gasto emocional ocurre cuando una persona compra para sentirse mejor, distraerse, premiarse o llenar un vacío momentáneo.Este comportamiento puede presentarse ante emociones como estrés, tristeza, enojo, frustración o preocupación. Sin embargo, el impulso de comprar no está limitado a los momentos negativos.La publicación también señala que una gran alegría, entusiasmo o euforia pueden convertirse en detonantes para gastar de manera impulsiva. Por ello, identificar las circunstancias en las que es más probable realizar este tipo de compras puede ayudar a establecer un límite.El problema se vuelve relevante cuando este comportamiento deja de ser ocasional y comienza a convertirse en un hábito. El sobreconsumo habitual puede conducir al sobreendeudamiento, estrés financiero, morosidad o impago.Además, las consecuencias pueden extenderse al historial crediticio y dificultar el acceso a financiamientos posteriores para objetivos como emprender, estudiar o comprar una vivienda.Otro de los factores señalados por la publicación son las presiones sociales y de estilo de vida.Las redes sociales, la influencia del entorno y la publicidad pueden generar la ilusión de que otras personas viven con lujos o consumen sin límites. Esa percepción puede llevar a desear un estilo de vida que se encuentra por encima de las posibilidades económicas personales.El efecto no solamente está relacionado con gastar más. Según el material, adoptar un nivel de consumo que no corresponde con los ingresos también puede reducir la capacidad de ahorro.Por ello, la recomendación es evitar la comparación con otras personas y concentrarse en los propios objetivos financieros. Las herramientas de finanzas personales y de banca móvil también pueden utilizarse como un filtro antes de realizar una compra.El tercer factor identificado es la falta de presupuesto y planificación.Cuando no existe una organización financiera, el dinero puede gastarse sin un propósito claro. Frente a esto, la publicación propone comenzar por definir las prioridades financieras, establecer metas y elaborar un presupuesto.También recomienda registrar los gastos para identificar en qué se utiliza el dinero y asignar un propósito a cada peso que se recibe. De esta manera, el presupuesto permite observar con mayor claridad hacia dónde se están dirigiendo los recursos.Una de las herramientas mencionadas es la regla 50/30/20, que distribuye los ingresos de la siguiente manera:La publicación también plantea utilizar aplicaciones de finanzas personales o las herramientas disponibles en la banca móvil para dar seguimiento al dinero.El material de Cuida tu dinero propone identificar en qué momentos es más probable realizar compras impulsivas. Reconocer esos momentos permite detectar los detonantes antes de concretar el gasto.Una alternativa consiste en sustituir el impulso por otra actividad. Entre las opciones señaladas se encuentran caminar, hacer ejercicio o llamar a una persona cercana.La idea central es que las decisiones de consumo no estén determinadas únicamente por una emoción momentánea.Antes de comprar, el material recomienda:La Profeco señala adoptar estos hábitos requiere constancia. De acuerdo con la Procuraduría, a mediano plazo pueden ayudar a tomar mejores decisiones de consumo, fortalecer las finanzas y avanzar hacia una mayor estabilidad económica.El mensaje que acompaña la información es directo: "Que tus emociones no decidan por tu bolsillo". La propuesta de la publicación se resume en una secuencia de decisiones conscientes, finanzas fuertes y metas alcanzadas, dentro de un consumo responsable.La información aparece en la edición de septiembre de 2026 de la Revista del Consumidor, en colaboración con la Condusef. Entre las fuentes citadas por el material están Banxico Educa, con el contenido “Cuidando el valor del dinero”, y Cuerpo y Mente, con estrategias para controlar porciones y evitar el sobreconsumo.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF