El Paris Saint-Germain sigue demostrando ser uno de los mejores equipos de las últimas temporadas, luego de empatar con el Bayern Múnich 1-1 en Baviera y con marcador global de 5-6, estarán en Budapest disputando su segunda Final consecutiva de la Champions League contra el Arsenal.El Allianz Arena, como de costumbre, se pintó de rojo. Un escenario con historias memorables dentro de la Champions League se encaminaba a una nueva. Las bufandas estaban al aire mientras los alemanes cantaban al unísono y a todo pulmón, mientras en la cabecera sur mostraban un mosaico enorme y la frase “dispárennos a la final”, aunque en el calentamiento había una lona diciendo “vamos a ir a Budapest y los mandaremos a Santa Elena”, el lugar de exilio de Napoleón.Con la fiesta de goles en el partido de Ida, todas las miradas estaban puestas en este cotejo, a la expectativa de uno similar entre ambas potencias y el primer golpe llegó temprano. El PSG tomó mal parada a la defensa alemana, Khvicha Kvaratskhelia se escapó en velocidad y encontró a Ousmane Dembélé para abrir el marcador con dos minutos jugados, lo que desató la locura en la única esquina del estadio con ultras parisinos, que no esperaron para encender las bengalas.El cuadro francés, a diferencia de la semana pasada, se encargó de bajar las revoluciones de inmediato, aunque lograron un par de llegadas y exigir a Manuel Neuer en una ocasión. El planteamiento defensivo de Luis Enrique nubló el panorama de los bávaros, que no podían conectar el medio campo con la ofensiva en todo el partido; Luis Díaz y Michael Olise apenas tuvieron un par de disparos aislados, Harry Kane no pesó y Jamal Musiala tardó en aparecer con tres tiros, dos de ellos con grandes intervenciones de Matvey Safonov en el primer tiempo.La cuestión arbitral dio de qué hablar cerca de la media hora de juego, en la que el portugués, João Pinheiro decidió no marcar dos manos en cuestión de un par de minutos, la primera de Nuno Mendes que pudo representar su segunda amarilla y otra cometida por João Neves dentro del área, no sancionada con penalti.Vincent Kompany no realizó cambios al medio tiempo y el trámite fue similar, sin poder hacer mucho daño; por el contrario, la portería bajo presión fue la germana, en la que Neuer fue el héroe y Désiré Doué el villano de su equipo que no pudo definir en múltiples ocasiones para sentenciar el duelo con anterioridad.Las entradas posteriores de Alphonso Davies o Nicolas Jackson no fueron revulsivos efectivos en medio de la táctica ejecutada a la perfección por los parisinos, que apenas vieron peligro real cerca de su portería con las pocas alternativas que encontró el Bayern, mientras los ánimos disminuían con los minutos y eran reemplazados con silbidos en el estadio como muestra de la desesperación que se vivía dentro y fuera de la cancha.Hasta el tiempo añadido, los rojos encontraron un hueco, con el único error de Marquinhos en todo el partido que tuvo una encomienda personal con Harry Kane, pero el inglés demostró su calidad con la solitaria oportunidad clara que tuvo en el partido y puso el empate, pero muy tarde para pensar en el segundo gol que mandara la eliminatoria a la prórroga.El Paris Saint-Germain es el primer equipo que aparece en finales consecutivas desde las tres que logró el Real Madrid del 2016 al 2018, además, el próximo 30 de mayo contra el Arsenal, podría ser el noveno equipo que logra un bicampeonato en el máximo torneo de clubes de la UEFA con la que sería, también, su segunda Orejona.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *SV