La Federación Mexicana de Futbol (FMF) respondió este jueves a la propuesta presentada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para crear un nuevo modelo financiero que permitiría la entrada de inversión privada a los derechos comerciales de las principales competiciones del organismo, incluida la Copa del Mundo. En lugar de respaldar o rechazar la iniciativa, el organismo mexicano anunció que primero llevará a cabo un proceso de estudio antes de tomar una decisión. A través de un comunicado, la FMF informó que fue notificada por la FIFA el pasado 28 de julio sobre la propuesta denominada FIFA Forward Enterprise, un esquema que busca incrementar los ingresos del programa FIFA Forward mediante una nueva estructura financiera. De acuerdo con el organismo, la FIFA abrirá mesas de trabajo con las federaciones nacionales para ampliar la información y explicar el funcionamiento del proyecto antes de que cada asociación emita su voto.El punto más relevante del posicionamiento mexicano llegó en el último párrafo del comunicado, donde la FMF señaló que "agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano". Con ello, la Federación evitó sumarse al bloque de asociaciones que ya manifestaron públicamente su rechazo a la propuesta impulsada por Gianni Infantino.La postura de México contrasta con la adoptada por la UEFA, cuyas 55 federaciones miembro rechazaron de forma unánime el proyecto al considerar que la entrada de capital privado pondría en riesgo la independencia de las competencias de la FIFA y modificaría la esencia deportiva del futbol. Incluso, el organismo europeo advirtió que no respaldará ninguna iniciativa de este tipo mientras permanezca sobre la mesa.Horas más tarde, la Concacaf también emitió un pronunciamiento conjunto con sus 41 asociaciones miembro para expresar su oposición a la iniciativa. La confederación presidida por Victor Montagliani cuestionó la falta de transparencia en el proceso, la ausencia de consultas previas y sostuvo que no existe una justificación para abrir la propiedad comercial de la Copa del Mundo a inversionistas privados, especialmente después de los resultados financieros obtenidos por la FIFA en los últimos ciclos mundialistas.En este contexto, la FMF optó por mantener una posición prudente. Aunque forma parte de la Concacaf, el organismo mexicano dejó claro que analizará la documentación que presente la FIFA antes de definir el sentido de su voto, una decisión que podría resultar determinante en uno de los debates más relevantes sobre el futuro comercial del futbol mundial. EE