Llegó el momento esperado por años en la Perla Tapatía. El Estadio Guadalajara abrió sus puertas a las cinco de la tarde de este jueves para vivir su primer capítulo en la historia de los Mundiales con el partido entre Corea del Sur y Chequia, recibiendo a los aficionados mexicanos, coreanos, checos y de otros rincones del planeta para vivir la fiesta del futbol.Desde momentos antes, los alrededores del inmueble, en el exterior de la última milla, comenzaron a tener movimiento con los primeros aficionados que se formaron en la entrada del primer filtro en la parte superior del Andador Chivas y en Avenida del Bosque, donde tras la victoria de México comenzaron a pintar de verde los accesos, mientras se apreciaban playeras rojas, colores que usan las dos selecciones protagonistas del primer partido en la ciudad.Bajo un intenso sol pero con la alegría de la primer victoria del Tri, la afición mexicana empezó a interactuar con aficionados de los dos países mostrando su apoyo con porras al grito de “¡Corea, Corea!” y “¡Chequia, Chequia!”, a la par que se abría el primer acceso al recorrido final.La bajada del Andador Chivas recibió a los fanáticos con un cielo tejido en color verde a lo largo del primer pasillo que asombró a los visitantes extranjeros; el trayecto tenía de fondo un escenario con música, mientras la gente se acercaba a un stand para ponerse tatuajes temporales con las banderas de los dos países de forma gratuita.A lo largo de la caminata de más de kilómetro y medio para llegar al recinto había puestos de hidratación para reponerse del calor y seguir con el camino. Las fotos entre mexicanos, coreanos y checos no se hacían esperar en una muestra de la convivencia y emoción de conocer a los huéspedes durante la fiesta.Las filas de los dos primeros accesos convergieron en una sola fila que no hizo más que crecer durante la hora de diferencia entre las dos aperturas de puertas y creó una larga espera en el último tramo sobre lo que usualmente es el estacionamiento general. Finalmente, las puertas se abrieron, sonó el mariachi para recibir al público en la entrada y la gente cruzó el último filtro rumbo a la experiencia que la FIFA tiene preparada afuera del estadio. SV