Miles de aficionados mexicanos, coreanos y checos comenzaron a llegar al recinto, llenando de color y entusiasmo los accesos. La celebración incluyó música, actividades interactivas, tatuajes temporales y espacios de hidratación para los asistentes. Durante el recorrido hacia el estadio predominó la convivencia entre seguidores de distintas nacionalidades, quienes compartieron fotografías y porras para ambas selecciones. Finalmente, el mariachi dio la bienvenida a los asistentes antes de ingresar a la experiencia mundialista preparada por la FIFA. EE