¿El partido que nadie quiere jugar? Diez goles, emociones de principio a fin y miles de gargantas que no dejaron de gritar. Así se vivió en el Fan Fest de Guadalajara en la Plaza de la Liberación el partido por el tercer lugar de la Copa del Mundo 2026, donde Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en un encuentro que terminó por convertirse, para muchos aficionados, en el mejor del torneo.Desde antes del silbatazo inicial, la explanada comenzó a llenarse de familias, grupos de amigos y turistas que buscaron un lugar frente a la pantalla gigante. El calor acompañó buena parte de la tarde, pero no hizo mella en el ambiente. Algunos optaron por resguardarse bajo la sombra de los árboles o las estructuras instaladas en el lugar, mientras que otros hicieron constantes visitas a los puestos de bebidas para mantenerse hidratados. Nadie parecía dispuesto a perderse un solo instante del espectáculo.La mayoría de los asistentes portaba la playera de la Selección Mexicana, reflejo del entusiasmo que dejó el Mundial celebrado en casa. Sin embargo, también aparecieron camisetas de Francia e Inglaterra, además de algunas banderas británicas que se hicieron notar conforme avanzó el encuentro.Y es que el partido tuvo de todo. Apenas a los tres minutos llegó el primer gol de Declan Rice y el festejo fue inmediato. Poco después cayó la ola de goles ingleses en el primer tiempo. Pero para el complemento, los aficionados apenas terminaban de reaccionar cuando Francia comenzó la remontada con un doblete de Kylian Mbappé y otro tanto de Bradley Barcola. Cada anotación provocaba una nueva explosión de gritos, aplausos y expresiones de incredulidad.Las reacciones no se hicieron esperar. Cada gol era celebrado, sin importar el equipo que lo anotara. Los aficionados se levantaban de sus asientos, se abrazaban con desconocidos y repetían una y otra vez que estaban presenciando uno de los mejores partidos del Mundial.El triplete de Bukayo Saka terminó por inclinar la balanza para Inglaterra, mientras que el gol de Jude Bellingham en el tiempo agregado desató la mayor ovación de la tarde. Aunque Francia descontó con un tanto de Ousmane Dembélé, el silbatazo final confirmó el 6-4 y la fiesta cambió de color.Los seguidores ingleses celebraron con cánticos y banderas, mientras muchos aficionados mexicanos reconocían con aplausos el espectáculo que acababan de presenciar. El marcador pasó a segundo plano; lo que quedó en la memoria fue una tarde en la que el futbol regaló diez goles, emociones constantes y un ambiente que convirtió al Fan Fest de Guadalajara en una auténtica fiesta mundialista.SV