El Club Deportivo Guadalajara se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Javier de la Torre Menchaca, miembro de una de las dinastías más emblemáticas, respetadas y ganadoras en la historia del futbol mexicano y del conjunto rojiblanco. A través de un comunicado oficial emitido en sus plataformas digitales, la institución tapatía expresó sus más sinceras condolencias a sus familiares y seres queridos, haciendo especial mención a su hermano, Eduardo “Yayo” de la Torre, histórico exdelantero y director técnico del Rebaño Sagrado.La noticia conmovió profundamente al gremio futbolístico nacional, provocando una oleada de mensajes de solidaridad por parte de aficionados, exfutbolistas, directivos y analistas de televisión, quienes se unieron a la pena que embarga a una familia cuyo apellido está indisolublemente ligado a la identidad del Guadalajara.Para dimensionar el peso de este linaje, es necesario remontarse al patriarca de la familia: el Ingeniero Javier de la Torre Jiménez (1923-2006). Casado con María Elena Menchaca, procreó una numerosa familia de diez hijos, entre ellos el recién fallecido Javier y el reconocido "Yayo". El Ingeniero dedicó toda su vida a Chivas, primero como un talentoso mediocampista entre 1943 y 1955, y posteriormente como el director técnico más exitoso en la historia de la institución. Bajo su gestión en el banquillo durante la década de los 60, comandó la legendaria época del “Campeonísimo”, conquistando un impresionante palmarés de doce títulos oficiales, que incluyeron cinco campeonatos de Liga y la primera Copa de Campeones de la Concacaf.La herencia futbolística continuó con las siguientes generaciones. Eduardo “Yayo” de la Torre Menchaca consolidó su propio legado al ser una de las figuras del ataque rojiblanco en los años 80, alcanzando la gloria como jugador al coronarse campeón de liga en la inolvidable temporada 1986-1987 tras vencer a Cruz Azul. Más tarde, "Yayo" asumiría cargos como director técnico y vicepresidente deportivo del club. Asimismo, esta histórica tradición familiar se extiende a sus sobrinos, José Manuel “Chepo” de la Torre y Néstor de la Torre, quienes también resultaron piezas clave en la obtención del título del Apertura 2006 como entrenador y directivo, respectivamente.El fallecimiento de Javier de la Torre Menchaca representa la partida de un eslabón entrañable de esta estirpe que ayudó a cimentar la grandeza del Guadalajara. Aunque la familia ha optado por mantener la privacidad en torno a las honras fúnebres, el pueblo rojiblanco mantiene vivo el respeto y la gratitud hacia un apellido que es sinónimo de pasión, identidad y campeonatos para el Club Deportivo Guadalajara. SV