La falta de continuidad en la dirección técnica ha sido una constante para Chivas durante los últimos años. Desde la salida de Matías Almeyda en 2018, el Guadalajara atravesó una larga lista de entrenadores cuyos proyectos no lograron mantenerse por un periodo prolongado.Ese panorama cambió con Gabriel Milito. El estratega argentino alcanzó los 437 días al frente del Rebaño y acumula 47 partidos dirigidos, cifras que lo convierten en el entrenador con mayor permanencia en el club desde la etapa de Almeyda, quien marcó una época en la institución.El "Pelado" dirigió a Chivas durante 1,019 días, entre 2015 y 2018, periodo en el que estuvo al frente en 147 encuentros y conquistó diversos títulos, entre ellos la Liga MX del Clausura 2017 y la Liga de Campeones de la Concacaf. Desde su salida, ningún técnico había conseguido darle estabilidad al proyecto deportivo.El primero en asumir el reto fue José Cardozo, quien permaneció 273 días y dirigió 42 partidos. Posteriormente llegaron el breve interinato de Alberto Coyote, con apenas nueve días y un encuentro, así como Tomás Boy, cuyo ciclo se extendió por 169 días y 16 compromisos.Más adelante, Luis Fernando Tena se mantuvo 318 días en el cargo y dirigió 25 partidos. Marcelo Michel Leaño tuvo un interinato de cuatro días antes de la llegada de Víctor Manuel Vucetich, quien registró una gestión de 402 días y 45 encuentros, convirtiéndose durante un tiempo en el entrenador con mayor duración desde Almeyda.Leaño volvió posteriormente para un segundo proceso de 207 días y 21 partidos, mientras que Ricardo Cadena vivió dos etapas en 2022, una como interino y otra como entrenador definitivo, sumando 28 encuentros dirigidos.Veljko Paunović también logró construir uno de los procesos más sólidos de la etapa reciente al permanecer 409 días y conducir al Guadalajara hasta la final del Clausura 2023. Después pasaron por el banquillo Fernando Gago (283 días), Arturo Ortega (43), Óscar García (91) y Gerardo Espinoza (49), todos con ciclos de menor duración.Con 436 días en el cargo, Gabriel Milito superó las marcas de Paunović y Vucetich para convertirse en el técnico con mayor continuidad en Chivas desde la salida de Almeyda. Aunque todavía está lejos de los 1,019 días que alcanzó el estratega argentino campeón en 2017, su gestión representa un cambio en una institución que durante años estuvo marcada por la constante rotación de entrenadores.Más allá de los resultados, la permanencia de Milito refleja la intención del club de dar continuidad a un proyecto deportivo, una condición que Chivas no había logrado consolidar desde la exitosa etapa encabezada por Matías Almeyda.SV