Juan Pablo Contreras imaginó que la Minerva de Guadalajara cobraba vida. Que la diosa de bronce, acostumbrada a custodiar una de las glorietas más emblemáticas de la ciudad, dejaba a un lado su escudo y su lanza para tomar un violín y un arco. En lugar de representar la fuerza y la valentía desde su pedestal, se convertía en una intérprete capaz de contar, a través de la música, la historia de las mujeres que marcaron la vida del compositor.De aquella imagen nació “La Minerva”, un concierto para violín y orquesta de 17 minutos que, después de varios años de espera y una nominación al Latin Grammy, tuvo finalmente su estreno mundial en vivo el pasado sábado 24 de octubre, interpretado por la Mankato Symphony, bajo la dirección de Ernesto Estigarribia y con Sabrina Tabby como solista. El estreno marca el inicio de una serie de presentaciones con cinco orquestas estadounidenses, que llevarán la composición a Washington, San Antonio, Seattle y Tacoma hasta mayo de 2027.“La Minerva siempre fue un símbolo de fortaleza y también de las mujeres de nuestro país, que son el pilar de muchas familias. A mí me tocó crecer con mujeres muy importantes que me criaron y que fueron forjando mi personalidad y mi musicalidad. Ese fue el punto de partida para escribir un concierto en homenaje a la mujer mexicana”, explica Contreras en entrevista con EL INFORMADOR.La obra está dividida en tres movimientos que incorporan elementos de la música tradicional mexicana. El primero, “Canción de Amor”, evoca una balada ranchera; el segundo, “Polka Taconeada”, recupera el ritmo de una marcha y exige que la violinista zapatee mientras toca su instrumento.“Cuando surgió la idea del concierto, alrededor de 2019, se habían realizado algunas de las manifestaciones más grandes en México y el mundo. Quería que la música tuviera esos taconazos, esas pisadas de marcha que dieron las mujeres”, recuerda.El último movimiento, “Himno a la Mujer”, es un huapango que comienza con un rasgueo del violín y crece hasta incorporar a toda la orquesta, como una expresión musical de solidaridad. Compuesta con el apoyo del PECDA Jalisco, “La Minerva” está dedicada a la violinista Angélica Olivo, quien colaboró durante los ocho meses que duró su creación y participó en la grabación realizada con la Orquesta Latino Mexicana para Universal Music México.El tercer movimiento recibió una nominación al Latin Grammy en 2024. Sin embargo, distintos intentos por llevar el concierto a los escenarios habían fracasado.“Generalmente, a los compositores vivos nos toca tener un estreno y después esperar muchos años para que una obra vuelva a despertar interés. Por eso me parece increíble lo que está pasando”, comenta.Contreras no pudo asistir al estreno debido al reciente nacimiento de su hijo, aunque recibió comentarios favorables sobre la interpretación. Su intención es presenciar las siguientes presentaciones, comenzando con la del 1 de noviembre en Washington.“Como compositor es muy importante escuchar las distintas versiones que hacen los directores y los solistas. Me permite aprender de mi propia música, descubrir qué funcionó, qué podría modificar y qué puedo mejorar en las siguientes obras”.El músico considera especialmente significativo que una composición de esta duración encuentre espacio en los programas sinfónicos, donde las obras contemporáneas suelen limitarse a piezas breves de apertura.“Siento que representa otro nivel en mi carrera, porque estoy entrando en un espacio que normalmente se reserva para compositores fallecidos”, señala. “Que ahora una obra mía ocupe ese espacio central me da muchísimo gusto. Además, es una composición muy personal, que habla de mis raíces”. Aunque “La Minerva” inicia su vida escénica en Estados Unidos, Contreras espera presentarla en la ciudad que inspiró su creación. El compositor contempla organizar un concierto hacia abril o mayo con la Orquesta Latino Mexicana, agrupación que fundó y dirige.“Creo que ‘La Minerva’ es un lugar ceremonial para nosotros. Cuando gana el equipo de futbol, ahí estamos; cuando hay que protestar, también estamos ahí. Musicalmente, todo eso tiene un trasfondo y una potencia que el violín comunica de una manera increíble”.Mientras tanto, su obra “Mariachitlán” supera las 200 interpretaciones internacionales y ha sonado recientemente en República Checa, Alemania, España, Hong Kong, Estados Unidos y México.“Cuando hablas de tu pueblo y de tus raíces, de algo muy específico, puedes conectar a nivel mundial. La gente siente esa sinceridad y esa relación que uno tiene con su origen”, reflexiona.También prepara su tercer disco orquestal, cuyo lanzamiento completo está previsto para 2027, y una nueva composición para banda sinfónica titulada “Quinceañera”, con la que celebra 15 años de trayectoria profesional.Para Contreras, el estreno de “La Minerva” representa algo más que la culminación de un proyecto personal: es el momento en que la música comienza a desprenderse de su creador.“Cuando escribimos una obra, al principio nos pertenece mucho a los compositores. Pero cuando sale al mundo, empieza a pertenecerles también a los músicos, a las orquestas y al público”.Y concluye: “Me emociona que ‘La Minerva’ esté comenzando a cobrar su propia vida. Quiero descubrir hasta dónde puede llegar”. CT